Una casa hecha para aprender y convivir. Donde se enseña también con la arquitectura: desde el afecto, la proporción y la mirada compartida.
Cada aula tiene su propio ritmo y carácter, pero todas están unidas por la luz, la calma y el vínculo constante con el exterior.
El patio central es un espacio libre donde el juego ocurre a la sombra de los árboles o bajo el sol, siempre visible desde las aulas.
Los interiores están pensados desde lo esencial: madera cálida, texturas suaves, recorridos sin obstáculos para cuerpos en movimiento.
La Eco Escuela se despliega en un terreno amplio y soleado, diseñada para acoger tanto a los más pequeños como a quienes los cuidan.
Háblanos de ti,
hagamos de tu historia
un lugar de vida